jueves, 21 de octubre de 2010

MI CARTA A AMARO GÓMEZ-PABLOS

Estimado Amaro:

No se trata tanto de la exigencia de algunos mineros sino que mi crítica apunta más a cómo el periodismo criollo, en general, con honrosas excepciones, faranduliza todo, en especial si de personas vulnerables se trata, en un evidente afán por lograr rating y, por cierto, recaudar dinero, y much@s periodistas se prestan para ello, lo cual amerita recordar que en Chile carecemos de una cláusula de conciencia cuando firmamos contrato con algún medio periodístico. Tal cláusula sí exiuste en muchos otros países. Acerca de tu afirmación de que no podríamos cubir hecho alguno si no pagáramos, no es así, y no debe ser.

No estudié periodismo solamente por aquello del "servicio social", como señalas, sino porque considero que el periodista debe representar el antipoder, cualquiera éste sea; los ojos, oídos y voz de aquellos que no pueden fiscalizar a la autoridad, y denunciar responsablemente abusos de poder, así como resaltar lo que a la sociedad le beneficia, entre otras materias.
No me cabe duda de que muchos de los que estuvieron en el campamento La Esperanza forjaron lazos de amistad con familiares de los mineros, y que su presencia allí sirvió no sólo para ejercer más presión a las autoridades y, en cierto modo, a los propietarios de la mina San Esteban, pero también debes reconocer que así como en este y otros casos se buscó la emotividad antes que datos duros; la lágrima en cámara y el develar intimidades familiares y/o personales para captar la atención del público televidente, como lamentablemente suele ser en Chile y muchos países, dejando de lado la labor que le compete al periodista, que es, entre otras, informar en forma veraz, oportuna y objetiva. Ahora, aquello de que al interior del canal donde trabajas se decidió retirar a los equipos debido a la sobreexposición mediática, ¡por favor! TVN, así como los demás canales, no tienen tantos escrúpulos cuando de rating se trata, y como avezado profesional que eres deberías saberlo.
En cuanto a tu actitud el 27 de febrero (¿porqué les dio a todos por copiar eso del 27 F?), sí hubo momentos en que tuviste escolta de jeeps militares y policías, y lo del pillaje y demases forma parte de situaciones extremas, que quienes hemos cubierto sabemos que acontecen, y con mucha más brutalidad. No era tu rol el perseguir a una persona que llevaba uno u otro artículo, acosarlo y moralizar, como lo hiciste hasta el cansancio, y que tu canal repitió por semanas.
Entenderás que mi artículo, donde te menciono debido a esas infortunadas expresiones tuyas respecto del minero que algún día vistió uniforme militar (¿no encontraste mejor comparación, a sabiendas que en nuestra historia reciente esos uniformes representaron el odio y la crueldad?) no es una agresión personal en tu contra, pero sí en contra de lo que a veces tú y otros periodistas han representado: un periodismo amarillista, sensacionalista y parcial, cuando no un mero relacionador público del poder de turno.
Te invito a leerme en granvalparaiso.cl
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y muchos otros medios, así como a leer mi blog: http://cavilacionesyotrasyerbas.blogspot.com

Atte.,
Enrique Fernández Moreno

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